Hola pues por aquí sigo en España, he caminado de una forma nunca antes vista por mi, he conocido y he vuelto a ver cosas que me encantan de estas ciudades.
El clima que nos ha tocado a mí y a la Doctora ha sido agradable (para quien reside aquí), pero para este caribeño he pasado algunas horas no tan agradable por las noches mientras camino por los característicos adoquines de estas ciudades.
Pues hemos caminado por Segovia, conocimos y nos perdimos por unas callecitas, y vimos lo que todo turista va a conocer.
Comimos en el Asador del Duque, al parecer uno de los lugares favoritos de el Rey de España, políticos y figuras globales, pues observamos en las paredes muchísimas fotografías de personalidades que siempre aparecen en diarios y periódicos.
Hemos querido comer en donde cándido (Típico Asador de cochinillos) que se ha convertido en una empresa de turismo donde en los alrededores tienen tiendas de regalos, hotel, restaurante y tienda de vinos, pero sucede que al momento que fuimos ya la cocina estaba cerrada.
El Acueducto de Segovia es la obra de ingeniería civil romana más importante de España y uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos en la península Ibérica. Se trata probablemente del símbolo más importante para los habitantes de Segovia, hasta el punto de figurar en su escudo.
La falta de inscripción, que estaba situada en el ático del acueducto, hace que no se pueda saber con certeza la época exacta en que fue construido. Los investigadores lo sitúan entre la segunda mitad del siglo I y principios del II, en tiempo de los emperadores Vespasiano o Nerva.
No se conoce el origen de la ciudad. Sí se sabe que la zona estaba poblada por los vacceos antes de su conquista y que quizá hubiese asentamientos de tropas para su control y vigilancia. En cualquier caso, la zona perteneció al convento jurídico de Clunia.













